miércoles, 17 de enero de 2007

Espejito, espejito

Leyendo el último número de La mujer de mi vida me topé con un articulito que hablaba sobre Diana, la mala de "V" - Invasión extraterrestre. Si bien en ese entonces yo era muy chica y mucho no me acuerdo, lo que sí tengo presente es que ella me encantaba, quizás sólo para llevar la contra. De la otra, la blondie buena, ni me acuerdo. Sé que existía simplemente porque alguien me lo dijo. En cambio la imagen de Diana la tengo clarita clarita. Su traje de cuero apretado, su desnudez reptil, su apetito por los roedores. Toda una lady.
Eso me hizo pensar en que, en general tanto en esa serie como en otras anteriores y en la mayoría de los dibujos animados, las malas eran morochas y mil veces más lindas y sexys. A veces eso no se cumplía y las malas eran gordas feas, pero lo que seguro seguro que no faltaba era el platinado que, como un leit motiv, siempre caracterizaba a la bondad. Basta pensar en La bella durmiente, La cenicienta, Alicia en el País de las maravillas, Caperucita Roja, Rapunzel. Claro que eso después cambió y aparecieron algunas castañas (como en La bella y la bestia) pelirrrojas (como en La sirenita) y hasta la "belleza étnica" (Aladin o Pokahontas). Un ejemplo claro de estos cambios se puede ver en la diversidad capilar que adoptó la Barbie en las últimas décadas. Habremos llegado al fin del imperio despótico del agua oxigenada que marcó nuestra infancia?

4 comentarios:

grandsplendid dijo...

A mi me gustan las morochas

Anónimo dijo...

adoro el novio de Barbie
nunca me banqué el agua oxigenada
son cosas de esta república
y de los blogs, la pavada

crónica televisión
una internet más abierta
mucho en dos dimensiones
pero quien estudio letras


Hunk

Javiera dijo...

Nena!
qué hermoso blog!
Necesito, deseo, ansío, tener esa plaqueta entre mis manos. Nos vemos?
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Mi nuevo trabajo me acerca cada vez más a este debate de rubias o morochas. Por mi parte descubrí que prefiero a las que he bautizado "modelos camioneras": lindas y guarras. La actitud revolea de las mechas a esta cuestión de color.

besos!

J.

Anónimo dijo...

me gustan, me gustan, me gustan las cosas que escribís!!!
sabélo!!!
Can.