viernes, 20 de julio de 2007

1 poema


otro lugar común

el bar del fondo
convertido en oficina

no entiendo cómo hace la gente
para hablar como si fuera fácil
simplemente hablar
de las cosas
sin hacer nunca nada

pasan horas que son peces
buceando entre la sal
del agua que corre por mi espalda

me siento famélica y los ruidos
que al mezclarse con el vaho
forman
un rumor imposible
donde las palabras ajenas
se vuelven una multitud
como cuerpos que se vuelven
un viaje interminable
como este

.

5 comentarios:

feroz javiera dijo...

precioso.

te extraño

j.

Guille dijo...

me encanta el poema. De este tema, de hablar... trata la ultima novela de cesar Aira que leí, el todo que surca la nada. El titulo es muy sugerente. Hay algo en hablar por hablar. §Que pasaría si todos los que no tienen algo que decir se callarían en vez de hablar del clima? !El mundo se viene abajo!

saludisimos

Guille

Nucífora dijo...

Me sentí identificada con el poema.------mientras tanto, seguiremos soportando la oficina

Martín dijo...

"Pasan horas que son peces" Si, ahí, eso mismo, horas que son peces. Que palabra hermosa "pez"!!

Bruno "el wheelwrigth" Pesci dijo...

No sé porque tengo que abstraer.
Manías:

"no entiendo cómo hace la gente
para hablar como si fuera fácil
simplemente hablar
de las cosas
sin hacer nunca nada

pasan horas que son peces
buceando entre la sal
del agua que corre por mi espalda"

Yo me quedo con esta parte. ¿Por qué? Por lo mismo que me quedé con una imagen de una estatua bajo la lluvia de una peli de Bergman hoy a la tarde. Absurda manía de abstraer.

Salú!