martes, 30 de diciembre de 2008

hubo un tiempo que fue hermoso


Me acuerdo, hará unos cuatro años, que estaba en un camping cerca del lago sureño Espejo Chico. Hacíamos fuego con unos amigos y gentes adheridas en la fugacidad de las relaciones vacacionales. Entre ellos había un israelí que estaba recorriendo Sudamérica a modo de año sabático, recién terminado el servicio militar en su país. Ahí, el muchacho rubiote de estilo hippón, contó que no estaba en contra del haber tenido que ir de manera obligatoria a un entrenamiento militar, le parecía “necesario”. En el training les daban armas y los mandaban a la línea de Gaza y a otras zonas de enfrentamiento. Así se curtían sobre la marcha, aprendiendo a disparar en caliente, con un enemigo puntual y delimitado. Como en esos juegos de autos, cien puntos por un palestino.

1 comentario:

escritorio dijo...

Claro que no me parece necesario. Claro que no me parece quizás-necesario. Claro que no me parece real, ni remotamente cerca de alguna verdad. Pero la última frase... es muy políticamente correcta.

Saludos