lunes, 29 de diciembre de 2008

sin paraíso, no hay tetas


Y con el cambio de costumbres viene el cambio en las preferencias. Los psicólogos han notado, desde hace un tiempo, que los gustos se tornan más conservadores durante las épocas de crisis. Los hombres buscan protección, prefieren los ambientes seguros, hacendosos. Un investigador de la Universidad de Illinois en Urbana mostró recientemente que el cambio anual del índice Dow Jones y el tamaño del busto de la Playmate del año (un buen compendio de los gustos sexuales de la coyuntura) se mueven al unísono, crecen y decrecen en concordancia (el coeficiente de correlación es de 0,36). Cuando el Dow sube, los bustos se expanden. Y cuando cae, se desinflan. En los buenos tiempos, priman las voluptuosas. En los malos, las recatadas. En suma, sin paraíso, no hay tetas.

(nota completa acá)

2 comentarios:

Insomnio dijo...

¿Quizá sea por eso que el otro día que pude dormir un poco soñé con culos?
Me desperté con el pelo revuelto y que parece que estoy cambiando de pellejo. La cuestión que imágenes de culos por todos lados. culos grandes, chicos, negros, blancos, marrones, blandos, duros. Aún no me recupero como para ponerme a escribir sobre eso.

maría dijo...

digo lo mismo