lunes, 23 de abril de 2007

en mi escuela teníamos a uno, a un niño proletario

"Porque el goce ya estaba decretado ahí, por decreto, en ese pantaloncito sostenido por un solo tirador de trapo gris, mugriento y desflecado.
Esteban se lo arrancó y quedaron al aire las nalgas sin calzoncillo, amargamente desnutridas del niño proletario. El goce estaba ahí, ya decretado, y Esteban, Esteban de un solo manotazo arrancó el sucio tirador. Pero fue Gustavo quien se le echó encima primero, el primero que arremetió contra el cuerpiño de ¡Estropeado!, Gustavo, quien nos lideraría luego en la edad madura, todos estos años de fracasada, estropeada pasión: él primero, clavó primero el vidrio triangular donde empezaba la raya del trasero de ¡Estropeado! y prolongó el tajo natural. Salió la sangre esparcida hacia arriba y hacia abajo, iluminada por el sol, y el agujero del ano quedó húmedo sin esfuerzo como para facilitar el acto que preparábamos. Y fue Gustavo, Gustavo el que lo traspasó primero con su falo, enorme para su edad, demasiado filoso para el amor. "


Hoy estuve leyendo "El niño proletario" de Osvaldo Lamborghini, que trata sobre la violación y el asesinato de dicho niño a manos de tres burgueses. Según algunas interpretaciones, este relato funciona como la inversión de roles de las facciones que se enfrentan en "El matadero" de Echeverría. Sin duda el argumento y el desenlace es similar, pero el otro no es ya un unitario sino un chico que "sufre las consecuencias de pertenecer a la clase explotada".
Es un relato mucho más violento y cruel, no solo por la vigencia temática, sino por la minucia con la que se describen las escenas. Mientras lo leía me bajó la presión. Tuve que ir al baño a mojarme la nuca con agua. Casi me desmayo. ¿Será la culpa burguesa?
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9 comentarios:

EmmaPeel dijo...

la violencia sobre niños, y así de explícita, me cuesta mucho seguirla (en textos, en películas)

Culpa burguesa, sentimiento maternal reprimido, ponéle como quieras

gerund dijo...

qué interesante. me habían hablado muy bien de Lamborghni, vamos a ver si noes encontramos con algo por ahí...

diego dijo...

es insoportable lo de ¡estropeado!, es terrible, no sé qué decir, el relato no esconde nada, pone en escena que todo se puede decir, todo el tiempo choca lo delicado de lo escrito ( qué se yo:la precisión de las metáforas, la visibilidad de las "imágenes" y las palabras...) con un REAL, ¿cómo no hablar de lo que dice?,
pura crueldad burguesa que hace culpa, pero del otro lado,
si el matadero inauguraba algo así como la lit argentina, éste la mandó a la mieeeeeeeerda,
me quedó miedo de leer a lamborghini, hasta que hace poco empecé a leer los poemas

Juanma dijo...

También. Pero eso es lo maravilloso del texto, de cualquier texto que nos permita identificarnos con los personajes que transitan por ahí o con la historia particular que se cuenta. Aplausos para Lamborghini que te llevó a sentir su historia. A mi me pasó con muchos textos; con Rayuela me pasó, con El proceso fue terrible, a tal punto que dejar de leerlo. Y sigo pensando que ese libro fue uno de los mejores libros que leí en la vida. Saludos!

dotro diego dijo...

estropeado...(lamborghini es como el auto) no soi especialista en el tema, punto aparte.. ojala no llegue a ser la persona qe lee el texto sin qe se le mueva un pelo no? es como si se derritieran las paredes i cayeran en gotas cuando uno escapa de la burbuja i cae en qe cosas asi pasan, no me sorprende, peor desmoraliza ser parte del genero

Nina London dijo...

Impresiona porque en el fondo sabemos que la violencia es 100% tangible en ntra sociedad. BeSo.

Nina London dijo...

Impresiona porque en el fondo sabemos que la violencia es 100% tangible en ntra sociedad. BeSo.

kb dijo...

imposible leer a lamborghini y no sentir la revuelta de tripas. igual me pregunto si no sera una opcion para, con tanta violencia mediatica, banalizada...

Gustavo López dijo...

Se trata de una provocación, como la de Gusmán con El frasquito.
Alguien más arriba mencionó El proceso. Si se refería a la novela de Kafka, pienso que tendríamos que ponernos a hablar de narrativa y no veo relación con lo que "escribió" Osvaldo Lamborghini.
Me quedo con la reacción de Sol, me parece muy sana.