viernes, 22 de febrero de 2008

ars poética

La chilena terminó de gritar al ritmo de la música electrónica. Se desnudó, puso varias bombachas en un bol color rojo y les echó vino. Después se las puso una por una y se las volvió a sacar. Hacía calor, el alcohol le picaba. No era ni linda ni fea. Respiraba fuerte, se movía torpe. Nosotros corrimos a verla.

4 comentarios:

Contrario dijo...

Me gusta su blog. Al menos en la lectura tentativa, rápida y sin criterio estipulado que utilicé al descubrirla.

Contrario dijo...

Tengo nuevo blog y es por invitación. Si tiene ganas y me manda un mail, será un honor para mi que usted me lea.

Nucífora dijo...

¿Donde fue eso Sol?

sol dijo...

En el Pachamama